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Gingivitis: por qué sangran las encías y cómo se trata

Gingivitis: por qué sangran las encías y cómo se trata

2 de September de 2026 · Blog

Si al cepillarte ves sangre en el lavamanos, no es normal y no es porque te cepilles fuerte. Es la señal más temprana de gingivitis, la inflamación de la encía causada por la acumulación de placa bacteriana en el borde del diente.

La buena noticia es que en esta etapa el daño es reversible. La encía puede volver a la normalidad por completo. Lo que no conviene es dejarla pasar, porque sin tratamiento la gingivitis progresa a periodontitis, y ahí sí hay pérdida de hueso que no se recupera.

Cómo se ve una encía sana y una inflamada

Una encía sana es de color rosado pálido, firme al tacto, con un borde delgado que se ajusta al diente. No sangra con el cepillado ni con la seda dental.

Una encía con gingivitis se ve roja o violácea, se siente blanda, aparece hinchada y pierde ese borde definido. Sangra al menor contacto y a veces de forma espontánea.

Por qué se produce

La causa directa es la placa bacteriana, esa película blanda que se forma sobre el diente a las pocas horas de comer. Si no se retira a diario, se mineraliza y se convierte en cálculo o sarro, que ya no sale con el cepillo.

El sarro es áspero y retiene más placa, así que el problema se alimenta a sí mismo. Por eso la limpieza profesional es necesaria: solo con instrumental se retira.

Hay condiciones que aumentan la probabilidad: el embarazo y los cambios hormonales, el tabaquismo, la respiración por la boca, los aparatos de ortodoncia que dificultan la higiene, el estrés y algunos medicamentos que reducen la saliva.

Los remedios caseros no resuelven el problema

Los enjuagues con sal, bicarbonato o productos de farmacia pueden reducir la inflamación por unos días. Eso da la sensación de que funcionaron, pero no retiran el sarro, que es la causa.

El resultado habitual es que la inflamación vuelve en poco tiempo, ahora con el paciente convencido de que es algo con lo que hay que vivir. No lo es.

En qué consiste el tratamiento

Valoración. Se revisa el estado de la encía diente por diente y se mide la profundidad del surco. Esa medición es la que determina si se trata de gingivitis o si ya hay compromiso del hueso.

Profilaxis o limpieza profesional. Se retira la placa y el sarro de las superficies del diente, por encima y en el borde de la encía. Es un procedimiento de una sesión, sin anestesia en la mayoría de los casos.

Limpieza profunda cuando hace falta. Si el sarro se extendió por debajo de la encía, se requiere raspaje, que llega hasta la superficie de la raíz. Ahí sí se usa anestesia local y se trabaja por sectores.

Técnica de higiene. Esta parte define si el problema vuelve. Se revisa la técnica de cepillado del paciente, el tipo de cepillo, el uso de seda y, si se necesita, de cepillos interdentales.

Control. Una cita a las pocas semanas para verificar que la encía recuperó su aspecto y que la técnica quedó incorporada.

Cada cuánto hacerse una limpieza

La recomendación general es cada seis meses. En personas con tendencia a formar sarro, con ortodoncia o con antecedentes de problemas en las encías, el intervalo baja a tres o cuatro meses.

No es una cuestión estética. La limpieza periódica es lo que impide que la gingivitis avance a la etapa en que ya hay pérdida de soporte.

Atención en Medellín

En ALTHEA Dental Office la valoración y el manejo de las encías los realiza la especialista en periodoncia. El objetivo no es solo retirar el sarro, es determinar en qué etapa está el tejido y qué se necesita para que no avance.

Estamos en el Centro Comercial El Tesoro, Torre Médica 2, consultorio 1466.

Si tus encías sangran, agenda tu valoración. Tratada a tiempo, la gingivitis se revierte por completo.

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